Lo que es falso es decir que se trata de una noticia falsa: el titular y la noticia juega con lo que la gente SUPONE y ya CREE y, en rigor, lo que dice para un lector medio inteligente no es falso, pero cuenta con que el lector asilvestrado montará en base a ello su propia mentira.
Y no puedes hacer una ley para evitar la estupidez y el autoengaño, ni siquiera aun para rebajar sus consecuencias.
Además, bastante tienen ya los grandes grupos mediáticos, sobrepasados por el monstruo al que han dado de comer durante décadas para ganarse sus propias lentejas, y al que ahora los nuevos modos de comunicación y, sobre todo, de opinión, se encuentran ya creciditos, y aún más sobrepasados por un clima político, económico y social que no habían conocido en cuarenta años.
Y no puedes hacer una ley para evitar la estupidez y el autoengaño, ni siquiera aun para rebajar sus consecuencias.
Además, bastante tienen ya los grandes grupos mediáticos, sobrepasados por el monstruo al que han dado de comer durante décadas para ganarse sus propias lentejas, y al que ahora los nuevos modos de comunicación y, sobre todo, de opinión, se encuentran ya creciditos, y aún más sobrepasados por un clima político, económico y social que no habían conocido en cuarenta años.


