A ver, listillo, a los judíos los expulsaron porque decían que mataban y se comían a los niños, porque envenenaban pozos, porque robaban tu dinero, porque eran malditos de Dios, y tantas gilimemeces del estilo que hoy se inventa para intentar justificar que los musulmanes que vienen a fregarte el suelo y deslomarse en trabajos que consideras indignos y mal pagados, igual que hacían en tiempos los españolandinos en Suiza o Alemania (bueno, en tiempos, y ahora mismo), vienen "a matar y morir"... y quedarse tan tranquilos, como si con ello estuvieran defendiendo el país con la democracia, como en el pasado se decía que se defendía el país con la religión.
El gran mal de Rusia o de los países musulmanes no va a venirte con cuentagotas por los aeropuertos, ni camuflado como un vecino, ni menos aún lo vas a parar votando a los vividores oportunistas que te venden que ellos sí que van a salvar la patria si les das tu permiso para ser enchufados en el gobierno de la nación.
75 millones de norteamericanos saben que Trump ganó las elecciones, como dos mil millones de musulmanes saben que irán al Paraíso, mientras el resto del personal nos condenaremos.
El gran problema que tiene Estados Unidos respecto a España o cualquier país europeo, es que su sociedad tiene más asumido que el mundo gira en torno a las convicciones personales y el orgullo propio de cada John y Jane DoPe.
Además, las masas son sumisas POR DEFINICIÓN, y las masas trumpistas simplemente exigen creer unos embustes de medios globalistas distintos a los oficiales.
Si fuera solo por mentir, al mismo Trump, como al resto de líderes mundiales en ejercicio, les habrían censurado hace ya años.
Todo el mundo tolera las mentiras dentro de un límite, lo cual quiere decir que los medios son tan impotentes, llegado cierto punto, como el comentarista medio de estos pagos para rebatir argumentos y hechos verdaderos o falsos de otro modo que no sea mandándote callar o, si puede, callándote directamente.