Gran empanada la que responde ahí, pretendiendo aclarar y decir "verdades".
Hay que ser muy ignorante o, simplemente, muy torticero, para pretender que el Reino de Aragón y la Corona de Aragón eran la misma cosa, simplemente por pretender que España existía, y era muy castellana toda, antes de lo que llegó a serlo varios siglos después.
El catalán conde de Barcelona casó con la hija del rey de Aragón, que fue quien transmitió el título de rey: ser catalán, como ser español, no es una cuestión de sangre. Las naciones son una cuestión de ley y cultura. Cuando usted lea, APRENDA lo que está leyendo.
Trastámara era EL TÍTULO gallego que adoptó la dinastía castellana: es como decir que Cayetana de Alba era británica por apellidarse Fitz-James Stuart. Más ingredientes para su empanada.
Lo que es moderno es precisamente creer que en el siglo XVI los reyes y cargos políticos se decían: vamos a crear las naciones modernas. A lo que usted alude es a lo que nos han enseñado a todos en el cole: que "las naciones modernas nacen en el siglo XVI", y yo solo he apuntado que eso es un proceso que comenzó por entonces, y no llegó a asentarse hasta el siglo XIX en la totalidad de Europa Occidental... y aun algo más allá, hasta la caída de los últimos imperios al final de la Primera Guerra Mundial.
Entiendo que hiera su orgullo de radical carpetovetón, criado en las patéticas patrañas de quieroynopuedo mesetero, el hecho de que hubiera una nación y un estado catalanes antes de que hubiera una Cataluña integrada en un estado español, y necesite consolarse creyendo que, quien lo señale, solo puede ser un radicalbarretino al que le han lavado el cerebro, pero la historia es la que es, y se ve y comprende mejor cuando uno no está empeñado en que su mamá patria es más lista y guapa que nadie.
Una muestra de eso último es pretender que "Castilla era el reino más rico y desarrollado de Europa": desde aquí se oyen las carcajadas de ultratumba de los Fugger y los genoveses a quienes iban a parar todas las riquezas americanas de España, del mismo modo que nos llegan los sonidos de los castellanos (hoy los llamarían chavistas y bolcheviques) revolviéndose en sus tumbas cuando les llega el aire de que la Castilla empecinada en mantenerse en el medievo y que, bien los masacró, bien simplemente los dejó amargarse en un rincón, era una fuente de progreso y prosperidad.
Es muy fácil ponerse a escribir y pintar la realidad novelesca que uno quiere, e incluso puede volver a imponerla políticamente si se quiere (no le he leído contradecirme en lo de la "gran mentira histórica", tan cara a cierto régimen español "autoritario", de una España firmemente unida ya con los Reyes Católicos) pero, como gustan de decir por estos pagos, la "realidad es tozuda"... y, añadiría yo, la mente carpetovetona es nueve veces más tozuda.
Y sobre lo de los catalanes y los dineros: de pajas y vigas.