A ver, en "El Mundo de LA--CUL-TUUU-RA", como en prácticamente el resto del universo, se funciona, generalmente, por enchufe y amiguismo, en mayor o menor grado, por mucho que al general le encante la idea de que está donde quiera que esté "por su valía" y punto, como si fueran únicos y no prescindibles e intercambiables, y como si, salvo honrosas y contadísimas excepciones que confirman la regla, el talento y la capacitación no fueran algo secundario a la hora de tener derecho a un contrato, del tipo que sea: si no le caes bien a alguien que tiene mano en el mango de la sartén o el cuchillo del bacalao, por lo que sea, por muy buen "artista" que seas, por mucho que valga por si mismo lo que haces, no vas a ninguna parte.
El PP, por ejemplo, podría tener el valor de reconocer que es así como actúa, y dar rienda suelta sin complejos a la chulería que generalmente le chorrea por defecto, en lugar de envolverse cínicamente en el discurso prestado al izquierdismo de que si hay un condenado por la justicia no lo ajunta pa las fiestas de su pueblo blablabla: que ya se pasan por el forro esa misma lógica cuando les conviene defender y enchufar porque sí, pase lo que pase, a quien necesiten o quieran vender como bellísima persona y pobre víctima de la dictadura izquierdosa.
Y quien señala a PP, puede decir lo mismo de los podemitas, pero es como redundante que los podemitas sean fascis, verdad, que ya sabemos que el fascismo lo inventaron el comunismo y el nacionalismo catalán jaja.
No se trata ni de cultura, ni de libertad de expresión, ni de condenas judiciales, ni siquiera de dictaduras o abusos de poder ni pitos, ni flautas; simplemente, es como funciona la sociedad a diario a todos los niveles, con las excepciones que confirman la regla: o estás a bien conmigo y la mayoría silenciosa que me lo da por bueno, o te buscas la vida en otra parte.
Eso lo saben bien todos los inmortales supervivientes del patrio Faranduleo Nacional que todos tenemos en mente, bien asentados en nuestra memoria mediática, que se nos aparecen (algunos hasta el vómito) por la tele, la radio o los periódicos solo para hablar de o lucir "su arte", obviándose los tejemanejes entre bambalinas que acabo de señalar.
Pero no hay webs para reconocer la dura mezquina realidad, y hay que montar la épica acostumbrada de ángeles y demonios. Esto es solo una faceta más del Juego de Poltronas y Partidas (aka subvenciones) y, cuando no son para mi facción, las denuncio, y cuando son para "el enemigo", se las niego como el agua.