Jajaja: me encanta cuando los enchufados advenedizos de ayer y sus secuaces adoctrinados se vuelven antisistema, clamando contra los enchufados advenedizos de hoy, y montando un cuento de la lechera comunista que ellos llaman "matemática".
Se hunde un túnel, revienta una crisis, se cierran negocios, se cancelan inversiones... pero se tiene en cuenta y se ladra contra ello, dependiendo si de quien oKupa la poltrona en el momento te cae más o menos simpático.
Colau, aparte de medio amago, y de hundir dos chiringuitos, no ha hecho más que seguir con exactamente lo mismo que ha habido siempre, y acabará del mismo modo que quienes la precedieron, cuando se le desboque el viejo monstruo del sistema que cabalga ella por el momento.
Pero qué nivel de ingenuidad y adoctrinamiento: el modus operandi populista es siempre el mismo, y no nació precisamente con la extreme gauche divine, que simplemente se ha apropiado de lo que ya había, y que es lo que usted detalla en esos puntos, sustituyendo, claro está, el término "capital" por cualquier otro, por ejemplo, "comunismo".
Pero, claro, no es lo mismo echarlo sobre los demás con una risita, que te lo echen encima aquellos de los que creías que te ibas a reír toda la vida jaja-.
La noticia es: tenemos un contrato firmado, pero yo soy el ayuntamiento, y hoy decido que sus términos legales ahora no me convienen, porque la gente ahora compra y vende por Wallapop o Vinted, y no acude al superguay, carísimo, mamotrético, insostenible edificio de los Encants.
Los bancos & co. nos los han hecho firmar a usted y a mi toda la vida: "la entidad se reserva el derecho de cambiar los términos de este contrato...".
Que usted no sienta la doblez de la realidad según se la introduzca uno u otro, debería ser solo problema suyo, pero cuando eso que describe lo ha hecho la supuesta "derecha", le compran las excusas para justificarlo sin problema.
En fin, si para ser político no exigen capacitación, menos todavía para ser votante, aún menos para vomitar una pataleta por intenné juas.