BLABLABLABLA. La solución, la única solución, es expulsar a todos los radicales religiosos a que se vayan a jugar a moros y cristianos en el desierto, y al resto de salvajes supremacistas acomplejados a la selva, o a sus queridos peñones africanos, y dejen tranquilos a la gente civilizada de Occidente. Lo demás son pamplinas de politicastros y comentaristas de medio pelo.



