El educativo, como todo sistema, está para generar uniformidad: es su pecado original.
Incluso esa gente que parece defender la "excelencia", lo que hace es ensalzar, en una versión pacotillera, lo que ellos entienden por tal: a la auténtica "excelencia" la tildarán de pedantería o pretenciosidad ignorante desde la suya propia, apoyada precisamente por la fuerza institucionalizada de esa masa de supuestas excelencias.
No hay más que comparar la figura de un P-R con un Marías que vaciaba sus tripas sobre "honores" y "reconocimientos" que fueran más allá del ámbito de los que él consideraba auténticos entendidos.
Lo que tenemos hoy es el resultado de haber extendido a millones de personas lo que antes era menos visible entre los "mediocres" e ignorantes funcionales enchufados, por nacimiento, en ciertos sectores.
El "buenismo" de defender a los lerdos de tu grupo, se vuelve más dañino cuando "tu grupo" es el conjunto de la población.
Mientras tanto, los "brillantes" tienen que seguir valiéndose por sí mismos, defendiéndose de la simple "mediocridad", o incluso mezquindad, de quienes dicen apoyarlos...
En fin.
Incluso esa gente que parece defender la "excelencia", lo que hace es ensalzar, en una versión pacotillera, lo que ellos entienden por tal: a la auténtica "excelencia" la tildarán de pedantería o pretenciosidad ignorante desde la suya propia, apoyada precisamente por la fuerza institucionalizada de esa masa de supuestas excelencias.
No hay más que comparar la figura de un P-R con un Marías que vaciaba sus tripas sobre "honores" y "reconocimientos" que fueran más allá del ámbito de los que él consideraba auténticos entendidos.
Lo que tenemos hoy es el resultado de haber extendido a millones de personas lo que antes era menos visible entre los "mediocres" e ignorantes funcionales enchufados, por nacimiento, en ciertos sectores.
El "buenismo" de defender a los lerdos de tu grupo, se vuelve más dañino cuando "tu grupo" es el conjunto de la población.
Mientras tanto, los "brillantes" tienen que seguir valiéndose por sí mismos, defendiéndose de la simple "mediocridad", o incluso mezquindad, de quienes dicen apoyarlos...
En fin.





